Según el informe de tendencias de los mercados del juego mundiales para 2026 de SoftSwiss, Latinoamérica ya no se considera una región general emergente, sino un territorio que está transitando rápidamente hacia la madurez regulatoria. Se define, por tanto, como una región en la que el cumplimiento tiene más peso que la nueva regulación.
El informe arranca con Brasil como foco principal de esa madurez regulatoria. El informe destaca al “gigante regulado” como el caso de estudio más relevante por la implementación de la Ley Nº 14.790 (vigente plenamente desde enero de 2025). Esta ley supone el fin del mercado gris, por lo que los operadores ya no pueden depender de licencias extranjeras (como Curazao o Malta) para operar legalmente. Es obligatorio obtener licencias locales.
Esto crea una barrera de entrada natural en el ecosistema del juego y supone que solo las empresas con capacidad para cumplir con altos estándares de compliance, informes financieros y juego responsable sobrevivirán en un mercado con un potencial masivo.
Con más de 212 millones de habitantes y una penetración de internet superior al 86%, Brasil se confirma como el mercado más grande de Latinoamérica y uno de los principales del mundo, pero ahora requiere infraestructura local (pagos, servidores, representantes legales).
Heterogeneidad regulatoria
En 2026 se espera que se acentúe la heterogeneidad regulatoria que caracteriza Latinoamérica. El informe de Softswiss enfatiza en que “Latinoamérica no es un solo país”, sino que existe una fragmentación clara que exige estrategias localizadas. Esas estrategias se dividen entre los mercados regulados o en maduración. Es el caso de países como Brasil, Colombia y Perú (donde Softswiss destaca haber obtenido aprobaciones recientes). Es decir, tienen marcos claros. Aquí la estrategia es institucional y de cumplimiento.
En segundo lugar, identifica los mercados grises o no regulados de la región, donde se opera sin leyes específicas o con normativas antiguas. En estos, el riesgo es mayor y la competencia es más «salvaje», dice el informe. Por tanto, la conclusión es que no sirve una estrategia única para todo el continente, sino que se requiere un enfoque país por país.
El móvil lo es todo en LatAm
A diferencia de Europa, donde el juego de escritorio (desktop) tuvo su época dorada, Latinoamérica es nativa móvil. Según el informe, más del 70% de la población posee un smartphone, por lo que considera que las plataformas que no estén optimizadas para redes móviles (a veces inestables) y dispositivos de gama media fracasarán. Las aplicaciones ligeras y las webs progresivas (PWA) son vitales en este contexto.
El informe de SoftSwiss indica que la regulación se presenta no como un impuesto, sino como una herramienta de marketing, que lanza el mensaje de que tener licencia local “significa que tu dinero está seguro”. El informe sugiere que en LatAm, mostrar el sello de la regulación local aumenta drásticamente la conversión de usuarios. Esto es así porque debido a años de operar en mercados no regulados, existe cierta desconfianza histórica entre los jugadores sobre si recibirán sus pagos.
En cuanto al comportamiento de los jugadores, crece el casino online, pero las apuestas deportivas siguen siendo la puerta de entrada a los mercados de Latinoamérica, debido a la inmensa cultura futbolística de la región. El informe sugiere que la «gamificación» y las micro-apuestas (apostar al próximo córner, por ejemplo) tienen una adopción más rápida en LatAm que en otras regiones más conservadoras.
En resumen, para 2026, ganar en Latinoamérica ya no depende de quién grita más fuerte con publicidad, sino de quién tiene la infraestructura legal y técnica más sólida para operar dentro de las nuevas leyes, especialmente en Brasil.
Tendencias mundiales
En cuanto a las tendencias globales, el patrón de madurez de los mercados se repite. El informe SoftSwiss indica que para 2026, el sector del iGaming se definirá por la disciplina regulatoria y la eficiencia operativa.
Las empresas que sobrevivan y lideren no serán las más agresivas en ventas, sino las que mejor se adapten a las normativas, las que utilicen la IA como infraestructura base y las que prioricen la confianza, la seguridad en internet y protección del jugador sobre las ganancias a corto plazo.
En conclusión, el informe revela que la industria del juego online se está volviendo aún más corporativa, tecnológica y segura. “El éxito dependerá de equilibrar la innovación tecnológica con la responsabilidad social”, concluye el texto.