El regulador español, la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), ha cambiado su enfoque de juego responsable a juego seguro, centrando sus políticas en la protección al consumidor. 

El Consejo Asesor de Juego Seguro se reunió este 17 de marzo en la sede de la DGOJ en Madrid para abordar las principales líneas de actuación en materia de protección del jugador y prevención de conductas de riesgo en el ámbito del juego.

La reunión contó con la presencia del director general del Juego, Mikel Arana, y del resto de miembros del Consejo Asesor, formado por profesionales y representantes del Estado y las comunidades autónomas.

También lo componen profesionales de instituciones científicas, sanitarias o académicas que desarrollen actividades de investigación relacionadas con los trastornos del juego; representantes de otras instituciones, organismos y asociaciones relacionadas con el sector del juego y de los operadores de juego.

Durante el encuentro, el Consejo debatió la versión definitiva del Programa de Juego Seguro 2026–2030, un instrumento estratégico que define las prioridades y objetivos generales que guiarán la actuación en este ámbito durante los próximos años.

Tras los avances legislativos desarrollados a partir de la Ley 13/2011, de Regulación del Juego, en los años 2020 y 2023, se ha transformado completamente el enfoque regulador. 
Este cambio ha dado lugar a un nuevo marco centrado en la protección de las personas consumidoras, que pasan a situarse en el eje de las políticas públicas, y a la adopción de la DGOJ de un enfoque que evoluciona del concepto de juego responsable hacia el de juego seguro.

El Programa se estructura en 3 prioridades (Análisis y diagnóstico, Prevención y Promoción del juego seguro y protección al participante), 6 objetivos generales y 24 medidas específicas que vienen a desarrollar proyectos que la DGOJ considera prioritarios abordar con la asistencia del Consejo Asesor de Juego Seguro.

Con un enfoque integral, plurianual y flexible las medidas del programa aspiran a minimizar los riesgos asociados a la práctica de los juegos de azar, así como promover mecanismos para la práctica de juego seguro, con especial protección a los colectivos vulnerables y a los participantes jóvenes.

Durante la reunión también se informó sobre el estado de situación de las subvenciones para el desarrollo de actividades de investigación relacionadas con la prevención de los trastornos del juego, correspondientes a la convocatoria de 2025.

La sesión ha permitido compartir perspectivas y reforzar el enfoque común en torno a la necesidad de avanzar hacia un modelo de juego más seguro, con especial atención a los retos derivados del entorno digital.

El programa establece un conjunto de medidas orientadas a desarrollar, entre 2026 y 2030, políticas públicas basadas en la prevención, la mejora de los mecanismos de control y el impulso de un enfoque sustentado en la evidencia científica.

Para su ejecución, el programa incorpora una planificación temporal que permitirá desplegar de manera progresiva las distintas actuaciones previstas, facilitando su seguimiento a lo largo de su vigencia.

Asimismo, se configura como un instrumento flexible y adaptable, que podrá ser actualizado en función de la evolución del sector, los avances tecnológicos y el conocimiento disponible. En este sentido, la DGOJ podrá ajustar o incorporar nuevas medidas, previa consulta al Consejo Asesor.

Desde el punto de vista operativo, determinadas actuaciones serán desarrolladas con el apoyo de la sección científica, integrada por profesionales del ámbito académico, sanitario y de la investigación especializados en los trastornos relacionados con el juego, reforzando así la incorporación del conocimiento científico en el diseño de las políticas públicas.