La reorganización judicial de Enjoy causó importantes cambios en los resultados de su operativa en 2025, como demuestra su análisis razonado. Según estos datos, tras la pérdida del control de Enjoy sobre Casinos de Chile SPA, sus ingresos operacionales cayeron drásticamente en 2025 hasta un 77,7%, alcanzando los $49.052 millones en 2025, muy por debajo de los $219.973 millones registrados en 2024.
El evento que define los resultados de este período es que Enjoy S.A. está implementando un acuerdo de reorganización judicial aprobado por sus acreedores en agosto de 2024. Producto de acuerdos corporativos, en abril de 2025 el grupo Enjoy perdió el control sobre su subsidiaria Casinos de Chile S.p.A. Este hecho ha provocado una desconsolidación de activos y pasivos que distorsiona y explica gran parte de las variaciones frente al año anterior.
En esta situación, además de la caída de ingresos en un 77%, la empresa refleja una ganancia atribuible a los propietarios de $29.718 millones, revirtiendo la fuerte pérdida de $172.994 millones que sufrieron en 2024.
Sin embargo, esta ganancia no viene de sus operaciones normales; se generó por un apunte contable extraordinario y de una sola vez de $49.909 millones, producto de la pérdida de control de Casinos de Chile S.p.A..
Reflejando la caída en operaciones, el EBITDA fue de $5.423 millones, muy inferior a los $44.886 millones del año anterior.
En cuanto al balance general, los activos totales cayeron un 54%, situándose en $320.227 millones. Asimismo, los pasivos se redujeron un 47,8% hasta $448.383 millones. Ambas caídas son explicadas principalmente por la desconsolidación de Casinos de Chile.
Respecto al patrimonio de la compañía, sigue estando en cifras rojas, pero mejoró pasando de -$162.355 millones en 2024 a -$128.156 millones en 2025 gracias a la utilidad neta lograda en el ejercicio.
En lo que se refiere a riesgos y liquidez, la gerencia advierte de que la empresa mantiene un déficit patrimonial, flujos de efectivo negativos operacionales y un capital de trabajo negativo de $18.220 millones. Esto genera una «incertidumbre material» sobre la capacidad de Enjoy para continuar operando como un negocio en marcha a corto plazo.
Para poder cumplir con sus obligaciones financieras (incluyendo el pago de las ofertas económicas de las licencias de casinos), el análisis razonado indica que Enjoy dependerá críticamente de conseguir nuevo financiamiento, reestructurar deudas o vender activos.
Las notas de las agencias calificadoras de riesgo (Fitch, Humphreys, ICR) mantienen a la empresa en calificaciones «D» o «C», lo que demuestra un “altísimo riesgo de solvencia e insolvencia actual”, según sus resultados.
En definitiva, si bien Enjoy S.A. logró reportar ganancias netas y reducir su nivel de deuda, estos son efectos de ingeniería corporativa (pérdida del control de subsidiarias) más que de un buen desempeño del negocio.
Operativamente, la compañía genera menos ingresos, tiene un EBITDA severamente disminuido y alerta sobre grandes riesgos de liquidez que podrían comprometer su viabilidad financiera.