El banco de inversión Morgan Stanley ha enviado un aviso oficial a la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España (CNMV) para comunicarle que no ha tenido que intervenir para sostener el precio de las acciones de la empresa de juego CIRSA. A esto se le llama en la jerga financiera un aviso de «NO STAB» (Sin Estabilización).

Este aviso es una señal muy positiva para la compañía, después de la venta de acciones realizada hace unos días. La semana pasada, el accionista principal de CIRSA, el fondo de inversión Blackstone, decidió vender de golpe un gran paquete de sus acciones para hacer caja. Concretamente, puso a la venta 6,09 millones de acciones (que representan el 3,6% de toda la empresa) a un precio fijo de 12,75 euros por cada una. En total, la venta rozó los 78 millones de euros.

Al vender tantos millones de acciones al mismo tiempo, el precio corre el riesgo de desplomarse porque hay más gente vendiendo que comprando. Para evitar que cunda el pánico y el precio caiga injustamente, la ley permite crear una «red de seguridad».

Para proteger el valor de las acciones, Blackstone contrató a grandes bancos (liderados por Morgan Stanley) para que actuaran como ‘vigilantes’ durante un mes. El acuerdo era el siguiente: si al salir esas acciones al mercado, la gente no las quería y el precio empezaba a caer por debajo de los 12,75 euros, Morgan Stanley tenía permiso y dinero reservado para empezar a comprarlas masivamente. 

Al comprar ellos, generarían demanda artificial y mantendrían el precio a flote. A esto se le llama «periodo de estabilización». Para hacerlo, tenían en la recámara un fondo extra de 910.000 acciones (conocido como greenshoe o colchón de seguridad).

El documento que acaba de publicar Morgan Stanley (llamado Project Atalanta 2) es el aviso final de que esta red de seguridad ya se ha cerrado y de que no han tenido que usarla ni una sola vez.

Por tanto, eso significa que el mercado real (los inversores, los fondos de pensiones, los compradores particulares) tenía tanto apetito por comprar acciones de CIRSA que absorbieron esos 6 millones de acciones de forma totalmente natural.

Al no necesitar que el banco interviniera para sostener el precio de 12,75 euros, se demuestra de forma rigurosa que los inversores confían en la solidez, la gestión y el valor real de la compañía. CIRSA ha pasado así una dura prueba de mercado con sobresaliente.

Las acciones de CIRSA (BME:CIRSA) cotizaban un 4,31% al alza en la Bolsa de Madrid el miércoles por la mañana, a un precio de 13,56 euros por acción.