La Primera Sala declara inadmisible el requerimiento de AVLA y Asterix, permitiendo que el TDLC retome el proceso contra Dreams, Enjoy y Marina del Sol

El panorama judicial de la industria del juego en Chile ha dado un giro determinante tras la resolución de la Primera Sala del Tribunal Constitucional (TC), que ha declarado inadmisible el requerimiento de inaplicabilidad por inconstitucionalidad presentado por las firmas AVLA Seguros de Crédito y Garantía e Inversiones Asterix. 

Esta decisión conlleva el levantamiento inmediato de la suspensión del procedimiento que pesaba sobre el juicio por colusión iniciado por la Fiscalía Nacional Económica (FNE) contra las tres principales operadoras del país: Dreams, Enjoy y Marina del Sol, además de cinco de sus altos directivos.

El conflicto legal, que mantenía paralizada la causa ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) desde el pasado 25 de febrero de 2026, se originó cuando las empresas acreedoras de Enjoy intentaron personarse como terceros independientes en el proceso. 

Al ser rechazada su participación por el tribunal de libre competencia, las recurrentes acudieron al TC alegando una vulneración de garantías constitucionales basada en la interpretación del artículo 23 del Código de Procedimiento Civil. 

Sin embargo, la magistratura constitucional ha sido tajante al señalar que la argumentación presentada no logra articular un conflicto de constitucionalidad real, calificando las quejas de las demandantes como asuntos de mera legalidad que deben resolverse en las instancias ordinarias.

Con este dictamen, el TDLC recupera la plena jurisdicción para avanzar en un caso que sacudió los cimientos del sector en octubre de 2024. La acusación de la FNE sostiene que las operadoras mencionadas habrían articulado un acuerdo ilícito para manipular el resultado de las licitaciones convocadas por la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) durante los años 2020 y 2021. 

Según el ente persecutor, esta presunta concertación buscaba asegurar la renovación o el otorgamiento de permisos de operación bajo condiciones favorables, eliminando la competencia efectiva en los procesos públicos de adjudicación.

La reanudación del juicio sitúa ahora el foco en las audiencias de prueba, las cuales se encontraban pendientes de realización debido a la interrupción decretada por el TC durante la fase de examen de admisibilidad. 

Este avance procesal es seguido con máxima atención por los inversores y reguladores de la región, dado que las multas solicitadas por la FNE y las posibles inhabilitaciones para los ejecutivos involucrados podrían redefinir el mapa concesional de los casinos de juego en Chile. 

La industria queda ahora a la espera de que el TDLC fije el nuevo calendario de audiencias para que las partes presenten sus evidencias y testimonios en un proceso que promete ser uno de los más trascendentales en la historia de la libre competencia del mercado de ocio austral.