La entidad ejerce el greenshoe de 910.000 acciones y confirma ante la CNMV el sólido apetito inversor por la compañía
El banco de inversión Morgan Stanley ha remitido este miércoles, 8 de abril de 2026, una comunicación oficial a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) anunciando el fin anticipado del periodo de estabilización sobre las acciones de CIRSA Enterprises, S.A.
Esta decisión se produce tras haberse ejercido íntegramente la opción de sobreasignación (conocida en la jerga financiera como greenshoe), lo que supone una señal sumamente positiva para la multinacional española del juego.
Según consta en el documento registrado en el supervisor bursátil como Información Privilegiada (vinculado al Project Atalanta 2), Morgan Stanley, actuando por cuenta de las entidades colocadoras, ha adquirido un total de 910.000 acciones ordinarias de la compañía. Estas adquisiciones se han llevado a cabo al precio de oferta fijado previamente, es decir, a 12,75 euros por título.
De este modo, la entidad norteamericana ha comunicado formalmente que, «tras el ejercicio íntegro de la opción de sobreasignación, el periodo de estabilización (que inicialmente se preveía que concluyera el 30 de abril de 2026) queda por la presente finalizado con fecha de hoy».
La activación y el exitoso cierre de este mecanismo de red de seguridad financiera llegan apenas unos días después de que el principal accionista de CIRSA, los fondos asesorados por Blackstone —operando a través de la sociedad LHMC Midco—, llevara a cabo la venta de un importante paquete accionarial. Mediante un proceso de colocación acelerada (accelerated bookbuild), Blackstone se desprendió de 6,09 millones de acciones (el 3,6% del capital social de la compañía) por un valor de 77,64 millones de euros.
En operaciones corporativas de tal magnitud, donde se inyectan millones de acciones de forma abrupta en el mercado, la ley permite designar a un banco agente para estabilizar el precio. Morgan Stanley contaba con autorización y fondos reservados para intervenir mediante compras masivas si la cotización caía por debajo de los 12,75 euros, protegiendo así el valor de la empresa frente a posibles episodios de volatilidad o pánico vendedor.
Sin embargo, el aviso enviado a la CNMV confirma un escenario de «NO STAB» (sin estabilización forzada). La absorción orgánica de la operación refleja que la demanda real del mercado —instituciones, fondos de pensiones y otros grandes inversores— fue lo suficientemente fuerte y estructurada como para asimilar el 3,6% del capital sin que la acción se desplomara.
La ejecución del total de las 910.000 acciones de reserva confirma el apetito inversor y demuestra la notable confianza de los mercados en los fundamentales y la proyección financiera de CIRSA en el actual ejercicio.