Coincidiendo con la celebración de ICE Barcelona, la Plataforma para el Juego Sostenible ha vuelto a situar la prevención y la responsabilidad en el centro del debate público. En el programa Tiempo de Ley, del podcast Oír y Ver, Cristina García, portavoz de la Plataforma y coordinadora del Proyecto FES, analizó los principales retos del juego sostenible desde una perspectiva jurídica, educativa y basada en la evidencia.
Con una amplia trayectoria en el ámbito regulatorio, Cristina García defendió la importancia de abordar las adicciones comportamentales con rigor y datos, alejándose de discursos simplificados. En este contexto, explicó el origen y la razón de ser del Proyecto FES (Formación, Educación y Sensibilización), una iniciativa dirigida a centros educativos y familias que apuesta por la prevención temprana y el desarrollo de hábitos saludables.
Durante la conversación, García subrayó que la prevención no debe centrarse únicamente en el juego de azar, sino en el conjunto del ocio digital y la capacidad de establecer límites personales desde edades tempranas. El objetivo, señaló, no es prohibir, sino dotar de herramientas que ayuden a anticipar conductas de riesgo antes de que aparezcan, apoyándose en el trabajo conjunto con profesionales de la psicología y la psiquiatría.
Regulación, mercado legal y protección del usuario
Otro de los ejes destacados fue la necesidad de una regulación equilibrada. Cristina García recordó el valor del mercado legal y regulado como entorno seguro, fiscalizado y con mecanismos efectivos de control, y advirtió de los riesgos que puede suponer un exceso regulatorio, especialmente en el ámbito online, si favorece el desplazamiento hacia el mercado ilegal.
En este sentido, puso en valor la colaboración del sector con las administraciones y las fuerzas de seguridad, así como la importancia de reforzar la implicación institucional para integrar iniciativas preventivas como el Proyecto FES dentro de las políticas públicas.
Desde la Plataforma para el Juego Sostenible seguimos trabajando para promover un ocio responsable, basado en la formación, el diálogo y el análisis objetivo de los datos, convencidos de que la prevención eficaz solo es posible desde la cooperación entre sector, administraciones y sociedad civil.