Todo el ecosistema del juego online en España está reforzando sus sistemas de integridad deportiva para afrontar el gran evento deportivo y del mercado de apuestas que supone el Mundial de la FIFA de 2026.
El volumen de dinero que moverá este torneo pondrá a prueba los sistemas de prevención, y los distintos actores ya están preparados. En España, la arquitectura contra el fraude deportivo y los amaños ya no es sólo reactiva, sino altamente preventiva y tecnológica.
Como demostró recientemente la ‘Operación Girasoles’ de la Policía Nacional, con cooperación de Interpol, Europol, la Dirección de Ordenación del Juego (DGOJ) y los propios operadores, intentar cometer fraude en las apuestas o saltarse las normas de integridad deportiva no es ya una empresa fácil en España.
Porque la protección de la integridad deportiva en España está compuesta por un ecosistema que aúna varios puntales que discurren desde el ámbito del deporte hasta el del juego. Esto define el sistema español: la lucha contra la corrupción deportiva en España no depende de un solo organismo, sino de una red interconectada.
Esos actores clave se asientan, en primer lugar, en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que se ocupa de prevenir, educar en los vestuarios e imponer las sanciones federativas a la corrupción deportiva, en su caso. Como explicaron los responsables de Integridad de la RFEF a Gaming Intelligence Español, sus herramientas básicas de trabajo pasan por charlas con los futbolistas, un canal propio de denuncias y un plan global de integridad.
La RFEF forma y conciencia
En su ámbito de prevención, la RFEF ofrece a los jugadores y el cuerpo técnico de la Selección Española sesiones obligatorias en las que se les advierte sobre los peligros de compartir información privilegiada (lesiones, alineaciones tácticas) que pueda ser utilizada por terceros para apostar.
También la normativa de la FIFA y la RFEF prohíbe tajantemente a los futbolistas profesionales participar en cualquier tipo de apuesta deportiva relacionada con el fútbol. Y este departamento no solo vigila a la élite, sino que imparte talleres durante toda la temporada a equipos de Primera Federación, fútbol femenino y fútbol sala, creando una cultura de «tolerancia cero» desde la base.
Con vistas a cada competición deportiva se toman medidas muy específicas. Como explica la responsable de Integridad de la RFEF, Cristina Díaz, la RFEF participa en la formación específica que imparte FIFA a los Integrity Officers de los países participantes en cada competición. En este caso, en el Mundial de la FIFA.
En esas formaciones, explica Cristina Díaz, “se recaba información sobre el posible escenario de apuestas; el interés que representa la selección para los apostantes; lo acontecido en campeonatos anteriores y/o similares, y se estudia el marco regulatorio del país anfitrión en lo que se refiere a amaños y apuestas”.
Aunque el Mundial tiene una dimensión mucho mayor que cualquier otra competición de fútbol, la RFEF mantiene una política muy similar respecto a otros torneos. Según Díaz, “nuestra política es similar para todas las categorías y torneos”.
“Todos reciben una formación similar, adaptada a las características del campeonato en el que participan. Todos los jugadores y cuerpo técnico, delegados, fisioterapeutas y resto del personal del ecosistema del fútbol reciben formación en integridad”. E insiste: “Es una materia muy importante y procuramos que el mensaje sea único para todos”.
Aunque el Mundial de Fútbol se celebra cada cuatro años, la formación en integridad en España “es continua”, afirma Díaz. “Desde LaLiga, cada temporada se realizan acciones de integridad con los jugadores y técnicos. Desde la Federación se procura también formación en integridad a los distintos colectivos entrenadores, árbitros y jugadores en categorías no profesionales”.
Ahora, a pocos meses del Mundial, Díaz asegura que también se preparará a los representantes de la Selección Española que asistan a la competición más importante del mundo. “Antes del inicio del campeonato, habrá una reunión específica en materia de integridad con la Selección Absoluta, cuerpo técnico y acompañantes”, afirma.
Además, la RFEF “estamos a disposición de FIFA para recabar información o colaborar en lo que se nos solicite”, dice Díaz, ya que FIFA coordina las acciones y todos los integrity officers de las selecciones participantes. “Colaboramos con las distintas policías, federaciones o cualquier organismo que pudiera verse involucrado”, asegura Cristina Díaz.
El papel del regulador
Por su parte, el regulador español, la DGOJ, también juega un papel fundamental, ya que cuenta con la red algorítima de detección del fraude, llamada SIGMA. Esta red de patrones matemáticos rastrea millones de movimientos de apuestas al día en tiempo real. Y todos los operadores de juego con licencia en España están obligados a estar adheridos a SIGMA.
El sistema lanza una alerta a la Policía Nacional, la RFEF y LaLiga si detecta un volumen anómalo de dinero apostado a un evento muy específico o desde cuentas sospechosas. Actualmente, como se ha comprobado con la ‘Operación Girasoles’ de la Policía Nacional, uno de los grandes focos actuales de SIGMA es detectar el robo de identidades (personas a las que les roban el DNI para abrir cuentas de apuestas y blanquear dinero o manipular mercados).
El Estado tiene además otra herramienta, la CONFAD, la Comisión Nacional para combatir la manipulación de las competiciones deportivas y el fraude en las apuestas. Esta comisión tiene la ventaja de ser un organismo en el que están representados tanto el regulador como la Policía Nacional, así como las organizaciones deportivas más relevantes. Pero además, en la CONFAD están algunos de los grandes operadores españoles, como Codere, Electraworks, Hillside o Sportium. Sin embargo, su pleno lleva varios años sin reunirse.
No obstante, hay que resaltar que la CONFAD tiene asumido el Convenio del Consejo de Europa contra la Manipulación de Competiciones Deportivas o Convenio de Macolin, que se encarga de vigilar y sancionar la manipulación nacional o transnacional de las competiciones deportivas nacionales y transnacionales. Y también de promover la cooperación contra la manipulación de competiciones deportivas entre las autoridades competentes, así como con las organizaciones y actores que participen en competiciones y apuestas deportivas.
Las operaciones clave de la Policía Nacional
Por su parte, la Policía Nacional cuenta con un departamento específico para investigar y desarticular mafias de corrupción deportiva, el Centro Nacional Policial para la Integridad en el Deporte y las Apuestas (CENPIDA). A través de operaciones policiales, la cooperación con Europol/Interpol y el trabajo interinstitucional, el CENPIDA contribuye a trabajar por la limpieza del deporte en España. Anualmente, la Policía reúne a operadores de apuestas, instituciones y reguladores para compartir nuevas tipologías delictivas.
Según los datos del Servicio de Control de Juegos de Azar de la Policía Nacional, solo en el año 2025 se han dado una decena de golpes importantes relacionados con las apuestas deportivas. Quizá la más sonada fue el caso Kike Salas, en el que se detuvo a 3 personas implicadas en la comisión de un delito de estafa continuada en apuestas deportivas, siendo uno de ellos un jugador profesional de fútbol de primera división.
Pero hubo otras. Una de ellas consistió en la detención de un ciudadano rumano por delitos de estafa, falsedad documental y usurpación de estado civil. El modus operandi era la creación de cuentas de juego en diferentes casas de apuestas, haciendo uso de identidades usurpadas de terceras personas, compradas en paquetes a través de Telegram.
La tercera, una de las más importantes, fue que las autoridades policiales de Letonia desarrollaron una investigación focalizada en una organización criminal con ramificaciones internacionales, dedicada al amaño de eventos deportivos en Países del Este, blanqueando dinero a través de pasarelas de pago y criptomonedas.
Se solicitó colaboración con el Servicio Central de Control de juegos de Azar, a través del CENPIDA, para proceder a la realización de registros domiciliarios en Estepona (Málaga), en el marco de una operación conjunta entre la policía letona y la policía española coordinada por Europol.
En una cuarta operación, se detuvo a un español que usaba cuentas de juego online a nombre de terceras personas, falsificando datos de cuentas bancarias, con el fin de utilizarlas en el cobro de las ganancias de las apuestas deportivas siendo una de ellas de un valor de 800.000 euros. En el quinto golpe se detuvo a una persona por delitos de corrupción entre particulares, estafa y pertenencia a grupo criminal. La detención dimana de un Auxilio Judicial Europeo sobre OEI.
La sexta operación consistió en la detención de 1 persona por estafa, usurpación de identidad y falsedad documental. El detenido usurpó la identidad de 102 personas, creando cuentas de juegos, falsificando DNI y certificados bancarios.
En la séptima operación policial se desarticuló una organización criminal compuesta por miembros de nacionalidad ucraniana, afincados en Valencia y Alicante, a los que se les imputan delitos de pertenencia a organización criminal, trata de seres humanos, falsedad documental, usurpación de estado civil, fraude informático, estafa y blanqueo de capitales, utilizando para ello un modus operandi y medios altamente tecnológicos y especializados. Es la ‘Operación Girasoles’, una de las más relevantes de la Policía Nacional en relación con el juego.
La octava operación policial acabó con la detención de 12 personas pertenecientes a una organización criminal especializada en estafas con “tocomocho”, siendo sus principales víctimas personas de avanzada edad. Los delincuentes aprovechaban su vulnerabilidad para conseguir el éxito de sus actividades delictivas. Dicha especialidad delictiva se convertía en delitos de robo con violencia e intimidación debido al uso que hacían de sustancias químicas para anular la percepción y voluntad de sus víctimas.
En la novena operación clave, los agentes desarticularon una organización criminal de cuatro personas a la que se le imputan los delitos de pertenencia a organización criminal, falsedad documental, robo con fuerza, estafa y daños. Los componentes de esta organización perpetraban sus delitos en salones de juego por toda la geografía española y su denominador común era la alta especialización de los identificados.
Esta desarticulación fue posible gracias a la colaboración entre las distintas plantillas de Policía Nacional, y gracias a la ayuda recibida por los departamentos de seguridad de las diferentes operadoras de juego afectadas, cuyas pérdidas valoran en más de 250.000 euros.
A esta parte activa -con operaciones aún pendientes de explotación-, el Servicio de Control de Juego de la Policía Nacional suma otras acciones no operativas, como su presencia en foros nacionales e internacionales; jornadas; seminarios, o su presencia en ICE Barcelona e Interazar, donde conciencia contra la corrupción deportiva.
Por otro lado, LaLiga juega un rol vital en la monitorización de clubes nacionales y el rastreo de cuotas para analizar si existen problemas de integridad deportiva. Además de realizar talleres en clubes, LaLiga cuenta con un software de monitorización de mercados globales para analizar la limpieza del deporte.
Como se encargaron de destacar los investigadores de la Operación Girasoles, los desafíos para mantener a raya la integridad deportiva pasan por controlar el boom de los micro-mercados. Es decir, las mafias ya no apuestan a «quién gana el partido», dado lo difícil que resultaría amañar a todo un equipo en un Mundial. El riesgo está en las apuestas a eventos menores: quién saca el primer córner, en qué minuto se da la primera falta o qué jugador recibe una tarjeta.
Otro de los desafíos es el brutal volumen de negocio que mueve el sector. Durante el mes que dura el Mundial de Fútbol, el tráfico de apuestas se multiplicará exponencialmente, lo que exige que los servidores y algoritmos de sistemas como SIGMA trabajen al límite de su capacidad para separar las apuestas de aficionados de las señales que puedan revelar indicios de fraude.
La industria coopera
Del lado de la industria, el sector incide en su cooperación total con las instituciones para garantizar la integridad del deporte. El director general de la Asociación Española de Operadores de Juego Online (Jdgital), Jorge Hinojosa, considera que “el sector tiene mecanismos suficientes en este ámbito, pero también cosas que mejorar”. Un ejemplo es “cómo se reportan los fraudes”, o mantener un único interlocutor, en lugar de “tener uno en cada provincia” en España.
“Cooperamos al cien por cien con las instituciones, porque somos los primeros perjudicados cuando se producen fallas de integridad en el deporte”, afirma Hinojosa. Además, refiere a otras organizaciones, como IBIA, que ayudan no solo a nivel nacional, sino internacional. En ese sentido, Hinojosa asegura que “los eventos que se prestan a fraudes no son locales, y por eso la colaboración internacional es imprescindible. Se produce en eventos donde fraude es más fácil actuar”.
Hinojosa se refiere a los datos aportados por IBIA para afirmar que “España es un país seguro”, pues fue uno de los países que menos alertas presentó en 2025 en el fútbol. Teniendo en cuenta, además, que el fútbol es el deporte rey en el país.
Como aspecto a mejorar, el director general de Jdigital pide a las instituciones “contar más con el operador”. Apuesta también por “impulsar un calendario de reuniones con la Policía Nacional para mejorar la cooperación entre ambas partes en asuntos de integridad”.