El ministro de Servicios Financieros y Juego de Gibraltar, Nigel Feetham, ha presentado ante el Parlamento local la nueva Ley del Juego. La nueva normativa deja de depender exclusivamente de la ubicación física de la tecnología y exige que la gestión o el control sustancial de las operaciones se encuentre en Gibraltar.
Descrita como una de las normativas más estudiadas y consultadas en la historia legislativa del Peñón, esta ley tiene sus raíces en un informe de 2016. Sin embargo, su desarrollo se ha visto retrasado por el Brexit, la pandemia de Covid-19, el proceso de Moneyval y los recientes cambios en los impuestos al juego en el Reino Unido.
Ahora, la ley busca adaptar el marco regulatorio de Gibraltar a una industria que ha cambiado drásticamente. El panorama del juego online se ha transformado. El desarrollo de infraestructuras en la nube, los proveedores de soluciones B2B y las nuevas formas de marketing en redes sociales han dejado obsoleta la Ley del Juego de 2005.
La nueva normativa deja de depender exclusivamente de la ubicación física de la tecnología y exige que la gestión o el control sustancial de las operaciones se encuentre en Gibraltar. Y se aprueba unos días antes de que entre en vigor la primera parte de la legislación británica que aumenta los impuestos a la industria del juego en el Reino Unido.
La nueva ley establece una base clara de objetivos para proteger tanto al consumidor como la reputación de la jurisdicción. En primer lugar, su objetivo es preservar la confianza en los mercados del juego. Además, se enfoca en promover un juego justo, responsable y seguro.
En tercer lugar, esta norma quiere prevenir que el juego sea una fuente de delitos o se utilice para financiar el crimen. Y también proteger el interés público, la reputación y los intereses macroeconómicos de Gibraltar.
El nuevo texto legal introduce herramientas modernas para una supervisión más eficaz. La más importante es que amplía el alcance regulatorio, ya que incluye a una mayor parte de la cadena de suministro B2B, así como las actividades de marketing y captación de clientes.
Además, prevé sanciones proporcionales. Se elimina la dependencia de la «opción nuclear» (suspender o revocar licencias) y se introduce una gama de sanciones escalonadas, equilibradas con la creación de un Tribunal de Apelaciones del Juego.
La nueva norma también introduce flexibilidad e innovación. Y permite al ministro adaptar la regulación a nuevos modelos de negocio, como la exclusión de los sorteos de premios gratuitos para atraer nuevas inversiones, manteniendo la coherencia con la ley británica.
Por otro lado, la ley introduce la digitalización. En concreto, se ha iniciado un proyecto para permitir a los operadores realizar trámites y solicitar licencias de forma completamente online.
A pesar de las dificultades recientes, como el aumento de impuestos al juego en el Reino Unido, el sector sigue siendo un pilar fundamental del PIB de Gibraltar. El ministro Feetham destacó que la jurisdicción mantiene su enfoque favorable a los negocios, siempre que las empresas cumplan con sus impuestos y protejan a los consumidores.
Como parte de una estrategia de diversificación, el Gobierno de Gibraltar ya está atrayendo a nuevos inversores tras su participación en ferias internacionales como ICE en Barcelona y Consensus en Hong Kong, esperando recibir nuevas solicitudes de licencias en breve.