Cuando se cumple un año de la puesta en marcha del mercado regulado del juego en Brasil, organizaciones como el Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR) ha destacado la importancia de avanzar en la regulación en toda la cadena, incluyendo proveedores, medios de pago y publicidad.
El IBJR recuerda que es vital consolidar la transparencia en el ambiente de negocios, “ampliar la protección al consumidor y combatir el mercado negro, que aún representa el 51% del volumen de apuestas en el país”.
Citando cifras de un estudio de la consultora LCA Consultoria Econômica en colaboración con Cruz Consulting, reflejan que el primer año de regulación activa en Brasil ha generado 9.000 millones de reales en ingresos federales; 15.500 empleos directos e indirectos, y 1.100 millones de reales en patrocinios en la Serie A (18 de 20 equipos).
Según IBJR, esta experiencia demuestra “la importancia de un entorno regulado, transparente y responsable”. Añaden, además, que “las normas claras para el funcionamiento del sector han garantizado la protección del consumidor mediante mecanismos de supervisión y políticas de juego responsable”.
Y destacan que la regulación “representa un nuevo ciclo de oportunidades, con un aumento de la recaudación fiscal y la generación de empleos cualificados”.