El Ministerio de Hacienda de España ha propuesto una reforma de financiación autonómica que cedería más impuestos a las CCAA, incluyendo el impuesto sobre actividades del juego, además de aumentar los porcentajes del IRPF (del 50% al 55%) y del IVA (del 50% al 56,5%) para inyectar unos 16.000 millones extra, integrando este impuesto en la cesta de tributos cedidos para un reparto más autónomo.
En este momento, el impuesto sobre actividades de juego es un impuesto de ámbito estatal que recauda la Agencia Tributaria y que grava las operaciones de juego, así como a las combinaciones aleatorias con fines publicitarios o promocionales.
El modelo supone elevar la cesión de la recaudación del IRPF del 50% al 55%; aumentar la del IVA del 50% al 56,5%; manteniendo el 58% la entrega de los Impuestos Especiales; así como el 100% de los impuestos de Sucesiones, Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, el Impuesto Especial sobre Medios de Transporte, los del juego, así como las tasas y el impuesto sobre la electricidad. En conjunto, el plan elevaría en 16.000 millones de euros los recursos de las comunidades autónomas de estar en vigor en el año 2027.
Así, el Gobierno planea ceder un mayor porcentaje de la recaudación del IRPF y el IVA a las comunidades autónomas. También se incorporarán al sistema de reparto el Impuesto sobre Actividades del Juego, el Impuesto de Patrimonio, el de Depósitos Bancarios y el de Residuos. Esto podría suponer unos 16.000 millones de euros adicionales para las regiones, según las estimaciones de Hacienda, al aumentar los fondos disponibles.
En cuanto a la cesión de impuestos al juego, aunque ya se destinan fondos a las regiones, la propuesta busca integrar el Impuesto sobre Actividades del Juego plenamente en la cesta de tributos cedidos para su reparto. Esto, según el Gobierno de España, refuerza la autonomía financiera de las comunidades para gestionar estos ingresos.
Como es sabido, las ganancias por apuestas deportivas y otros juegos de azar tributan en el IRPF, al mismo tipo que los salarios o las rentas del trabajo, considerándose ganancias patrimoniales no derivadas de transmisión. Estas ganancias deben incluirse en la declaración de la renta y pagar los impuestos correspondientes según la escala del IRPF.
En resumen, la reforma de Hacienda busca fortalecer la financiación de las CCAA, incluyendo los ingresos del juego en un sistema más amplio de cesión de tributos, mientras que las ganancias de los juegos siguen tributando en el IRPF de los ciudadanos, según el nivel de renta.
La propuesta se realiza doce años después de que caducase el modelo vigente, como una reforma integral del sistema de financiación de las comunidades autónomas. La piedra angular del proyecto, consensuado con el partido independentista Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) antes de ser anunciado públicamente este viernes, es transferir más fondos a todas las regiones a costa de cederles un mayor porcentaje la recaudación de IVA e IRPF.
La propuesta supondría que las comunidades autónomas cuenten con cerca de 21.000 millones de euros más con el nuevo modelo vigente, reduciendo de 1.500 a 477 euros la diferencia de financiación por habitante ajustado a costa de aumentar la cesión de impuestos a las regiones. La financiación autonómica, por tanto, pasaría en 2027 a ascender a 224.507 millones frente a los 152.484 del ejercicio de 2023, el último completamente liquidado. «Para esto sirve el récord de recaudación», ha reivindicado Hacienda.
La ministra de Hacienda se reunirá la próxima semana con las comunidades autónomas para trabajar en la implementación de la reforma de financiación de las regiones españolas.