El Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR) ha emitido un comunicado sobre la posible creación de mercados de predicciones en el país. La organización afirma que cualquier operación en la que el consumidor asuma un riesgo vinculado al resultado incierto de un evento deportivo constituye juego de azar. 

El instituto argumenta que presentar estos modelos como innovación solo oculta el riesgo legal. La exposición económica involucrada permanece inalterada. 

Según el análisis técnico del IBJR, los mercados de predicciones funcionan como plataformas donde los participantes compran y venden contratos cuyo valor depende del resultado de eventos futuros, como partidos deportivos, elecciones o indicadores económicos. 

Estos contratos se negocian a precios que reflejan la probabilidad percibida de cada resultado, creando una dinámica que, en la práctica, replica la mecánica de las apuestas tradicionales.

La organización argumenta que autorizar productos equivalentes para operar fuera del régimen regulatorio de las apuestas crea espacio para el arbitraje regulatorio. Esta práctica genera consecuencias ya identificadas en otros contextos: competencia desleal, debilitamiento de la protección del consumidor, amenaza a la integridad deportiva y reducción de la recaudación fiscal.

La postura del IBJR cita la experiencia internacional para respaldar su análisis. En el Reino Unido, las autoridades reguladoras clasifican este tipo de productos como apuestas. La Comisión de Juego del Reino Unido ha establecido que los mercados de predicción que involucran eventos deportivos constituyen una actividad de apuestas y, por lo tanto, deben estar autorizados y regulados como tales. 

En Estados Unidos, el instituto señala una mayor supervisión de estos mercados. Se han fortalecido los mecanismos de supervisión. La Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC) ha ejercido jurisdicción sobre los mercados de predicción basados ​​en eventos, requiriendo una autorización específica para su funcionamiento. 

Plataformas como PredictIt y Kalshi operan bajo normas estrictas que limitan el volumen de negociación y el valor de los contratos, precisamente para mitigar los riesgos asociados a las apuestas no reguladas.