El Instituto Brasileiro de Jogo Responsável (IBJR) ha advertido sobre el posible desarrollo de los mercados de predicción en Brasil, incluso a través de canales asociados al mercado de capitales. Cuando el consumidor asume el riesgo condicionado al resultado incierto de un evento deportivo, nos enfrentamos a una apuesta, independientemente de la etiqueta, la tecnología o la forma contractual utilizada.
Presentar estos modelos como innovación solo oculta el riesgo legal, sin cambiar la exposición económica. Permitir que productos equivalentes operen fuera del régimen de apuestas significa abrir espacio para el arbitraje regulatorio, con consecuencias ya conocidas: competencia desleal, debilitamiento de la protección del consumidor, amenaza a la integridad deportiva y pérdida de ingresos fiscales.
La experiencia internacional refuerza esta interpretación. En el Reino Unido, estos productos se consideran claramente apuestas. En Estados Unidos, la supervisión y el fortalecimiento de los mecanismos de aplicación están creciendo.
Brasil ha estructurado recientemente su legislación sobre apuestas de cuota fija. Reproducir la misma exposición económica por medios alternativos, sin cumplir con las mismas obligaciones legales y fiscales, no representa innovación: es una elusión regulatoria. La innovación coexiste con las reglas. Los árbitros intentan evitarlos.
El IBJR defiende un enfoque claro e igualitario, que preserve la protección del consumidor, la integridad del deporte y la neutralidad competitiva.