El Ministerio de Deportes de Brasil y la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL) han lanzado una plataforma educativa orientada a prevenir el amaño de partidos y fortalecer la integridad del deporte. La herramienta, desarrollada con apoyo técnico de Sportradar, estará operativa a partir de mayo.
Impulsada por la Secretaría Nacional de Apuestas Deportivas y Desarrollo Económico del Deporte, la iniciativa pone el foco en la capacitación de los atletas como primera línea de defensa. El programa, estructurado en módulos, aborda la dimensión del fenómeno, sus implicaciones legales y reputacionales, y proporciona herramientas concretas para identificar, rechazar y denunciar intentos de manipulación.
“El conocimiento es un elemento estratégico en la política de prevención. Los atletas deben entender que manipular resultados es un delito y que será sancionado”, señaló el secretario nacional Giovanni Rocco.
El contenido ha sido validado por el Ministerio y la ANJL y se alinea con estándares internacionales aplicados en mercados regulados como Inglaterra, Italia y Estados Unidos, con adaptación al contexto brasileño. Además de su uso formativo, la plataforma servirá como apoyo a las fuerzas de seguridad en el análisis de información vinculada a posibles irregularidades.
Desde la industria, la ANJL subraya que la integridad es un pilar del juego responsable y un requisito para la sostenibilidad del mercado regulado. “El amaño es incompatible con la actividad de operadores legalizados, que dependen de la transparencia y la confianza”, afirmó su presidente, Plinio Lemos Jorge.
La medida se inscribe en el marco regulatorio del sector de apuestas en Brasil, en vigor desde enero de 2025, que contempla acuerdos con entidades internacionales como Sportradar y la International Betting Integrity Association (IBIA) para la monitorización de patrones sospechosos. Según la ANJL, el sistema combina inteligencia artificial, reportes de operadores y coordinación con organismos deportivos, con intervención policial cuando se detectan indicios sólidos de fraude.
Con esta iniciativa, Brasil consolida un enfoque preventivo basado en formación, supervisión y cooperación institucional para proteger la integridad deportiva en un mercado en expansión.