La agencia premia la disciplina financiera tras la salida a bolsa y acerca al grupo al grado de inversión
La agencia internacional de calificación crediticia Moody’s ha mejorado el rating corporativo de CIRSA, multinacional líder en juego y ocio, situándolo en Ba3 desde el anterior B1, al tiempo que ha establecido una perspectiva estable para la compañía.
Esta decisión responde directamente a la mejora sustancial del perfil financiero del grupo y a la solidez demostrada en su desempeño operativo.
Aunque este avance mantiene a la empresa dentro de la categoría de high yield —que engloba a corporaciones con mayor riesgo relativo pero en pleno proceso de fortalecimiento—, sitúa estratégicamente a la firma española un paso más cerca del ansiado nivel de investment grade, reservado para las corporaciones con los perfiles crediticios más robustos del mercado.
El movimiento de la agencia calificadora refleja una evolución positiva y sostenida de los principales indicadores financieros de la compañía con sede en Terrassa.
En el ámbito del apalancamiento, CIRSA ha logrado una reducción muy significativa de su nivel de endeudamiento; el ratio de apalancamiento se situaba en 4,1 veces el EBITDA antes de su salida al parqué y consiguió descender hasta las 3,1 veces al cierre del ejercicio 2025.
Las previsiones de Moody’s apuntan a que esta tendencia decreciente continuará durante los próximos 12 a 18 meses, periodo en el que se estima que el ratio se aproximará a las 2,5 veces.
En paralelo a la reducción de la deuda, el grupo ha reforzado notablemente su capacidad para atender los compromisos financieros. La cobertura de intereses ha experimentado una mejora muy relevante, y las proyecciones de la agencia indican que este indicador evolucionará desde las 1,8 veces actuales hasta alcanzar aproximadamente las 4,0 veces en el mismo horizonte temporal de año y medio.
Estos avances tangibles son el resultado directo de la estricta disciplina financiera adoptada por la dirección tras debutar en bolsa en julio de 2025, un hito que marcó un punto de inflexión hacia una gestión mucho más prudente del balance y enfocada en la generación sostenida de valor.
La evolución operativa del negocio acompaña con solvencia estas métricas de balance. Durante el primer trimestre de 2026, CIRSA ha mantenido una sólida dinámica de crecimiento al registrar unos ingresos de explotación de 623 millones de euros y un beneficio operativo de 194 millones de euros.
Estas cifras suponen unos incrementos del 8,0% y del 8,5%, respectivamente, en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que demuestra la fortaleza y resiliencia de su modelo de negocio en todas las geografías y canales en los que opera.
La optimización de la estructura financiera se ha visto respaldada por una sólida generación de caja y una holgada posición de liquidez. Estas herramientas han facilitado una disminución de la deuda de 589 millones de euros desde enero de 2025.
Al evaluar el perfil de la multinacional, Moody’s ha puesto especial énfasis en su posición de liderazgo sectorial, su diversificación geográfica y el óptimo equilibrio estratégico entre el negocio presencial y el canal digital.
Desde la propia agencia de calificación, Kristin Yeatman, Vice President y Senior Analyst para CIRSA, ha ratificado que la subida de la nota a Ba3 es la consecuencia natural de la mejora en los indicadores macro de la empresa y del giro hacia una política financiera visiblemente más conservadora desde que se completó su salida a bolsa en el verano de 2025.
Con la mirada puesta en el medio plazo, la hoja de ruta de la compañía continuará priorizando el crecimiento orgánico de sus operaciones, la aceleración del ecosistema online y el saneamiento progresivo de sus ratios con el firme propósito de consolidar su solvencia institucional y asaltar el grado de inversión.