La Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Apuestas en México (AIEJA) ha vuelto a situar la prevención de riesgos y la protección del usuario en el centro de la agenda del sector

Desde la entidad remarcan que abordar el juego responsable requiere un compromiso transversal que sume a autoridades, especialistas en salud mental, instituciones educativas, familias, sociedad civil y empresas privadas. Bajo esta premisa, la asociación defiende que el debate sobre la industria debe articularse en torno a cuatro pilares estratégicos: regulación, prevención, educación y desarrollo tecnológico, preservando siempre las apuestas como una opción de ocio con límites definidos.

El reto de la era digital y la tecnología como aliada

El vertiginoso crecimiento de las plataformas en línea plantea desafíos inéditos, caracterizados por la máxima accesibilidad, la exposición constante de los jóvenes y la posibilidad de apostar sin restricciones horarias o geográficas. Ante esta realidad, AIEJA enfatiza la urgencia de fortalecer los mecanismos de supervisión para resguardar a los colectivos vulnerables y vetar categóricamente el acceso a los menores de edad.

Para lograrlo, la asociación señala a la innovación tecnológica como una aliada imprescindible, capaz de articular herramientas efectivas como:

  • Sistemas avanzados de verificación de edad.
  • Mecanismos para la fijación de límites de tiempo y depósito.
  • Registros de autoexclusión accesibles y eficaces.
  • Algoritmos para la detección temprana de patrones de juego de riesgo.
  • Corresponsabilidad entre operadores y usuarios

En esta línea, AIEJA pone en valor las iniciativas ya impulsadas por diversos operadores del mercado, quienes han puesto a disposición de los usuarios guías prácticas con pautas claras de autocontrol. Entre las principales recomendaciones destacan la fijación de un presupuesto cerrado —evitando el uso de fondos destinados a necesidades básicas o préstamos—, la programación de pausas, la norma de no perseguir las pérdidas con nuevas apuestas y la búsqueda inmediata de orientación profesional cuando el bienestar personal o financiero se vea comprometido.

Por el lado de las empresas, la organización concreta sus deberes en salvaguardar la prohibición a menores, capacitar exhaustivamente a sus personal, ofrecer información transparente sobre los riesgos inherentes al juego y facilitar canales directos de asistencia especializada. En este contexto, AIEJA reitera la necesidad de consolidar una industria plenamente regulada y coordinada entre el sector público y el privado, fundamentada en la evaluación continua de resultados.

«En AIEJA apostamos firmemente por una industria regulada que asuma su responsabilidad: prevenir riesgos, proteger a las personas y promover el juego como una actividad de entretenimiento con límites claros», concluyen desde la patronal.