Una iniciativa presentada en el Congreso de la Ciudad de México busca reformar la Ley Federal de Juegos y Sorteos para considerar la ludopatía como adicción y restringir la publicidad engañosa.
El diputado Alberto Martínez Urincho ha presentado ante el Congreso de la Ciudad de México una propuesta de reforma a diversas disposiciones de la Ley Federal de Juegos y Sorteos con el objetivo de contrarrestar el impacto del juego en línea en la juventud y regular de manera estricta a los operadores del sector. La iniciativa contempla adicionar el artículo 1° Bis y modificar el artículo 3° de la norma federal. Al tratarse de un ordenamiento de alcance nacional, el proyecto deberá ser dictaminado en primera instancia por la Comisión de Administración Pública Local y aprobado por el Pleno capitalino, para posteriormente ser remitido al Congreso de la Unión para su trámite legislativo.
El planteamiento de la propuesta abarca ejes como la consideración formal de la ludopatía como un problema de adicción que afecta a la salud mental. Asimismo, establece la obligatoriedad de incorporar advertencias sanitarias y de riesgo por parte de las casas de apuestas, implementar controles rigurosos de verificación de identidad para impedir el acceso a menores de edad, y prohibir la publicidad engañosa o ganchos comerciales dirigidos a captar usuarios vulnerables. Adicionalmente, el texto prohíbe de forma explícita las apuestas sobre predicciones relacionadas con eventos políticos, conflictos bélicos, desastres naturales o crisis humanitarias.
Durante su exposición en la Comisión Permanente, el legislador advirtió sobre la expansión del juego en línea a través de dispositivos móviles y plataformas digitales, señalando que la publicidad comercial vende falsas promesas de dinero fácil que afectan a adolescentes. En ese sentido, Martínez Urincho citó cifras oficiales que indican que entre el 4 % y el 8 % de la población adolescente en México registra un uso problemático del juego, mientras que estimaciones académicas de UNAM Global calculan que hasta 3,9 millones de personas en el país podrían padecer ludopatía. Ante este escenario, la iniciativa plantea un abordaje con enfoque prioritario de salud pública sobre una industria que genera cerca de 200.000 millones de pesos anuales en el mercado mexicano.