El Consejo Empresarial del Sector del Juego Privado en España (CeJuego) celebró en Madrid la primera edición del I Foro CeJuego, un encuentro que reunió a reguladores autonómicos, expertos en juego patológico, representantes sindicales, referentes de la hostelería e integrantes de la industria

Durante la jornada, los asistentes instaron a que la próxima legislatura retome la reforma de la Ley del Juego, cuya tramitación parlamentaria quedó suspendida tras la última convocatoria electoral.

El debate de la actividad se articuló en torno a tres ejes prioritarios: la preservación de las competencias autonómicas sobre el juego presencial, la equiparación de exigencias de protección y control entre operadores públicos y privados, y el endurecimiento de las acciones contra el mercado clandestino.

Competencias autonómicas y simetría regulatoria

El pedido de mayor consenso fue la clarificación y el respeto estricto del marco de competencias entre el Estado y las comunidades autónomas. Esta demanda surge tras la sentencia dictada por el Tribunal Supremo en abril, fallo que impidió a las administraciones autonómicas supervisar y autorizar los productos comercializados por la banca de juego público.

Asimismo, se exigió una estricta «igualdad en las reglas del juego», argumentando que tanto el sector público como el privado deben someterse a los mismos controles y garantías de protección, bajo criterios proporcionales y respaldados en evidencia empírica.

Indicadores de juego responsable y la alerta sobre las loterías instantáneas

Durante el foro se resaltó que España registra una de las tasas de juego problemático más bajas a nivel mundial, afectando apenas al 0,25% de la población de entre 18 y 75 años, junto con un retraso progresivo en la edad de inicio en la modalidad presencial.

No obstante, esta tendencia positiva contrasta con el consumo de loterías instantáneas de la ONCE entre la población joven. Según el informe Juego y Sociedad 2026, los denominados «rasca y gana» se han posicionado como el producto más practicado por los usuarios de 18 a 25 años. Desde CeJuego advirtieron que factores como la inmediatez del resultado, la cuantía de los premios, la sencillez del juego y su elevada aceptación social incrementan el riesgo de patología, lo que refuerza la necesidad de evaluar los riesgos de cada modalidad con criterios uniformes, independientemente de la naturaleza pública o privada de su comercializador.

En el cierre, el director general de CeJuego, Alejandro Landaluce, abogó por articular una mayor colaboración entre todos los estamentos del sector: «Se trata de escuchar, tener datos y hacer una buena regulación. Es el Parlamento, la sociedad la que debe hacer una reforma en la regulación».