El presidente brasileño Lula da Silva ha conseguido un cuarto mandato no consecutivo tras derrotar al senador Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales

Este resultado puede considerarse un regreso sin precedentes a la democracia en Brasil. Lula perdió por un estrecho margen la primera vuelta, pero podrá formar gobierno tras los resultados de la segunda. Su presidencia supone un momento importante para el sector del juego que, tras la prohibición anunciada por Lula, ha visto cómo se perdían miles de puestos de trabajo.

A pocos días de la segunda vuelta electoral, el propio Lula descartó el regreso de las apuestas a Brasil afirmando que el país debe «acabar con esta plaga». El ya reelegido presidente enfatizó el hecho de haber prohibido las “bets” al haber conversado con jóvenes que tenían deudas por apuestas de entre R$ 4.000 y R$ 24.000. 

En este punto, una posible vuelta de las apuestas legales a Brasil dependerá de una decisión judicial o de una nueva medida por parte del Gobierno brasileño. El magistrado del Tribunal Supremo Federal, Luiz Fux, encargado de examinar las impugnaciones contra la medida, no se ha pronunciado todavía.

Hay que tener en cuenta que las medidas ya anunciadas por Lula deben ser aprobadas por el Congreso para que la prohibición se considere permanente. Los legisladores presentaron 94 enmiendas que todavía están pendientes de consideración.