La cultura futbolística de Sudamérica continúa generando importantes oportunidades para las empresas internacionales de apuestas, con grandes competiciones domésticas y continentales que atraen a audiencias mucho más allá de sus mercados de origen
En SBC Summit Lisbon pudimos conversar con el responsable de apuestas en Abelson Sports, Jeeve Jeyaratnam, para analizar cómo se está desarrollando el interés por las apuestas internacionales en el fútbol sudamericano y cómo los operadores pueden adaptar su enfoque a las audiencias locales.
¿Cómo están evolucionando las competiciones de fútbol sudamericanas para el público internacional?
Comenzando a nivel de selecciones nacionales, la Copa América ha pasado de un formato de 10 equipos a incluir entre 12 y 16 selecciones. El cambio se produjo hace diez años para conmemorar la edición del centenario, que se celebró en Estados Unidos. Posteriormente, la competición regresó a Sudamérica, pero se amplió para incorporar a dos naciones de la región de la CONCACAF. La Copa América 2024, albergada de nuevo por Estados Unidos, contó con 16 equipos de dos confederaciones distintas. Como antesala de la Copa del Mundo, el objetivo de la CONMEBOL pasa por ampliar su atractivo fuera de Sudamérica. El paso a un ciclo cuadrienal (en lugar de disputarse cada dos años, como a finales de los ochenta y noventa) se alinea mejor con el calendario internacional de la FIFA y se encuadra entre los ciclos del Mundial.
En el ámbito nacional, el Brasileirão está considerado unánimemente como la mejor liga de Sudamérica y, desde 2023, ha ampliado su límite de jugadores extranjeros para potenciar su atractivo internacional. Reconocida ampliamente como una cantera de talento hacia Europa, la liga también ha abrazado los patrocinios de apuestas, lo que ha elevado los ingresos de los clubes del torneo. Esto les ha permitido contratar a futbolistas que aún se encuentran en la plenitud de su carrera y ha incrementado el nivel competitivo. El reciente decreto de Medida Provisional dictado por el presidente Lula relativo a la industria de las apuestas y el juego es, posiblemente, el acontecimiento más perjudicial en la historia del fútbol nacional brasileño, y sus ramificaciones, de mantenerse la prohibición, harán retroceder a la liga varias décadas.
¿Qué distingue a los apostadores y aficionados al fútbol sudamericanos de las audiencias de mercados más maduros?
La versión de desktop nunca existió de forma significativa para muchos apostadores sudamericanos. Esto significa que el concepto mobile-first fue realmente la primera y, en cierta medida, la única vía para acceder a los mercados de apuestas. Este «paso omitido» implica unas expectativas distintas para el usuario sudamericano en comparación con los usuarios de Europa, por ejemplo, que han visto evolucionar los productos de casas de apuestas desde orígenes muy primitivos.
Tomando a Brasil como ejemplo, Pix domina la forma en que la gente mueve el dinero y marca las expectativas respecto a cuándo recibir las transferencias en la cuenta bancaria. En este caso, Pix es instantáneo. Esto permite a los apostadores retirar fondos de sus cuentas de inmediato, lo que genera un entorno complejo cuando se corrige o cambia un resultado, especialmente en partidos en directo. Aumenta la deuda por fondos irrecuperables y también observamos problemas de multicuenta, lo que dificulta limitar a usuarios individuales.
Considerados muy apasionados, los apostadores sudamericanos exigen una oferta de producto potente en todos los niveles del fútbol. Esto puede resultar complejo, especialmente durante los campeonatos regionales, donde los grandes clubes se enfrentan a equipos modestos de su mismo estado.
¿Hasta qué punto es importante la localización cuando los operadores buscan generar engagement en toda Sudamérica?
La localización es vital en el mercado sudamericano. Basta con observar el número de marcas locales que han logrado mantener una cuota de mercado significativa a pesar de la llegada masiva de los gigantes europeos. Si el mercado brasileño vuelve a reactivarse, es probable que esta ventaja se erosione, dependiendo de los detalles de los cambios regulatorios. Esto beneficiará muy poco a los apostadores, que buscarán familiaridad y podrían encontrarla en los operadores del mercado negro.
¿Qué papel desempeñan las ligas y competiciones nacionales a la hora de crear oportunidades de apuestas de forma constante?
Uno de los grandes desafíos del fútbol sudamericano ha sido siempre la obtención de datos precisos, constantes y puntuales sobre jugadores y clubes. Desde el anuncio de las alineaciones hasta los protocolos de sanción, tradicionalmente ha sido difícil recopilar esta información. Aunque la situación está mejorando, sigo creyendo que los titulares oficiales de los derechos podrían hacer más para aprovechar el valor de algunos de estos acuerdos. Ser el primero en ofrecer las noticias de las alineaciones en la jornada es, por ejemplo, un gran incentivo para utilizar un proveedor de datos.
El calendario del fútbol sudamericano no da tregua; solo Brasil ofrece campeonatos estatales, cuatro divisiones nacionales, la Copa do Brasil y copas regionales.
El Brasileirão de Brasil incluso modificó su calendario en 2026: se disputa desde enero y no concluye hasta diciembre. Otras ligas sudamericanas cuentan con una temporada dividida en dos torneos: Apertura y Clausura. Por su parte, la primera división argentina cuenta con una cifra desmesurada de 30 equipos.
¿Qué deberían considerar los operadores y proveedores internacionales a medida que sigue creciendo el interés por el fútbol sudamericano?
Sudamérica ha demostrado ser un terreno fértil para tipsters, trading de apuestas y negocios impulsados por afiliados. Si tu plataforma no cuenta con defensas sólidas contra la creación de múltiples cuentas, controles de sensibilidad al precio y al riesgo, y ajuste de límites de apuesta (stake factoring), la casa de apuestas puede quedar en una posición muy vulnerable, especialmente dada la hegemonía del fútbol en el volumen global de apuestas.
La integridad es otra consideración clave para operadores y proveedores. Hemos presenciado casos de gran repercusión en la máxima categoría de Brasil, por lo que cabe esperar que ocurra lo mismo en los escalones inferiores de la pirámide futbolística.
Asimismo, es imposible ignorar la turbulencia que puede afectar a los mercados de esta región. No hay más que ver el mercado más grande, Brasil. El cierre de la noche a la mañana del mercado regulado ha provocado un caos absoluto para operadores, proveedores y clientes. Los clubes de fútbol, que dependen enormemente de los ingresos por patrocinios de operadores, también se han visto seriamente perjudicados. Por supuesto, el impacto se siente a nivel local, pero las casas de apuestas offshore que operan sin regulación se beneficiarán de un deseo de apostar que no se puede cerrar simplemente como si fuera un grifo.