El subcampeonato en la cita máxima dinamizó el consumo interno y las divisas del fútbol, en medio de auditorías sobre los balances federativos.
El desempeño de la Selección Argentina en el Mundial 2026 dejó un marcado impacto económico y financiero durante el primer semestre del año.
Tras caer en la final ante España, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) aseguró un total cercano a los $43,5 millones de dólares brutos en ingresos extraordinarios, los cuales contemplan un premio de $33 millones de dólares por el subcampeonato, $10,5 millones de dólares por la base de participación y $1,5 millones de dólares adicionales asignados a la logística de los preparativos.
La liquidación efectiva de estos fondos por parte de la FIFA se concreta en un plazo de hasta 90 días posteriores al cierre del certamen. En el ámbito tributario, la carga impositiva aplicable al plantel y cuerpo técnico mediante el Impuesto a las Ganancias en Argentina rige exclusivamente para quienes califican como residentes fiscales en el país, mientras que los demás integrantes tributan en sus respectivas residencias económicas fijas en el exterior.
En términos macroeconómicos y de consumo interno, la salida de aproximadamente 45.500 pasajeros hacia Norteamérica implicó un gasto estimado de $450 millones de dólares en hotelería, traslados y tiques, generando un efecto acotado y neutro sobre el mercado cambiario oficial.
Paralelamente, el comercio minorista local experimentó un impulso significativo reflejado en subas dentro del índice de consumo para la venta de televisores, artículos de electrónica, indumentaria deportiva y el sector gastronómico en bares y plataformas.
Asimismo, las procesadoras de pagos y billeteras virtuales registraron picos históricos de transacciones por segundo durante las etapas decisivas de cuartos de final y la final.
No obstante, la inyección de divisas contrasta con la creciente presión ejercida por los organismos de control estatal sobre la entidad madre del fútbol argentino.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ejecutó una denuncia penal en el fuero penal económico contra las autoridades de la AFA por la apropiación indebida de tributos retenidos y recursos de la seguridad social por un valor de $7.593 millones de pesos, sumada a una ampliación por el uso de facturas apócrifas de $289 millones.
A este escenario se añaden las auditorías de la Inspección General de Justicia (IGJ), las cuales expusieron inconsistencias contables por un bache de $111 millones de dólares en la federación y cerca de $400 millones de dólares vinculados a la extinta Superliga.