En un firme golpe contra las estructuras que operan juegos de suerte y azar de manera clandestina, Coljuegos ha destruido 11.788 elementos que no contaban con la autorización legal para su funcionamiento.
Esta cifra récord reafirma el compromiso de la entidad con la protección de las rentas destinadas a la seguridad social del país.
Dentro de las acciones más recientes, la entidad procedió con la inhabilitación y destrucción de 673 elementos, entre los que se encontraban máquinas tragamonedas que operaban sin conexión a los sistemas de control de la entidad.
Marco Emilio Hincapié, presidente de Coljuegos, destacó que estas acciones son fundamentales para garantizar que los recursos lleguen a quienes más lo necesitan.
«Con la destrucción de estos elementos, enviamos un mensaje contundente a quienes pretenden lucrarse de manera ilícita. Cada máquina ilegal que retiramos del mercado representa un incremento en la seguridad de los apostadores y, lo más importante, una defensa férrea de los recursos para la salud de los colombianos», sostuvo Hincapié.
Asimismo, la entidad destruyó módulos de apuestas deportivas, terminales que eran utilizadas para captar apuestas en plataformas no autorizadas; así como elementos de bingo que evadían el pago de derechos de explotación.
El presidente de Coljuegos también resaltó que la entidad busca consolidar el sector como un «pilar fundamental en la economía nacional», promoviendo procesos transparentes y de cara a la ciudadanía.
La importancia de estos operativos radica en que los recursos generados por el monopolio de juegos de suerte y azar tienen como destino exclusivo el sistema de salud subsidiada.