Basta con dar un paseo por Madrid, Barcelona o Valencia para tener la clara sensación de que el tenis está perdiendo la batalla por el aficionado de a pie. Según el FIP World Padel Report 2026, España es el corazón indiscutible de la fiebre del pádel

El país alberga actualmente más de 17.700 pistas de pádel, una cifra que supera con creces a la de pistas de tenis, que suman alrededor de 5.700 (o quizás entre 10.000 y 12.000 si se contabiliza cada una de las instalaciones municipales y privadas de todo el territorio nacional). Solo en España, los ingresos anuales procedentes del alquiler de pistas y la venta de equipamiento alcanzan los 1.100 millones de euros, lo que representa más del 16 % del mercado mundial. El número de pistas de pádel en España crece a un ritmo de apenas un 3 % anual, mientras que este deporte no ha hecho más que empezar a despegar en el resto del mundo.

Europa lleva la delantera, al concentrar más del 62 % de las más de 91.000 pistas de pádel del mundo (en comparación con las cerca de 500.000 pistas de tenis actualmente en uso a escala global) y alrededor de 25 millones de jugadores habituales (frente a los aproximadamente 87 millones de personas que juegan al tenis en todo el mundo al menos una vez al año). En países como Alemania y el Reino Unido, el número de pistas de pádel se ha duplicado con creces en un solo año. A escala planetaria, el pádel se ha convertido en una industria de 6.800 millones de euros, en la que se inauguran unas 40 pistas nuevas en algún rincón del mundo cada día.

Sin embargo, cuando se trata de apuestas deportivas, el panorama es completamente distinto. Atendiendo a los datos, el tenis se mantiene muy por delante del pádel, tanto en seguimiento de la audiencia como en volumen de apuestas. Para comprender qué se esconde realmente tras estas cifras, hemos recabado las valoraciones de expertos del sector y extraído nuestras propias conclusiones a partir de nuestro trabajo diario con datos deportivos. 

El CPO de OddsMarket, Sergii Mykhailenko, comparte en primer lugar su visión al decir que “en lo que respecta a las apuestas, el pádel sigue siendo un mercado muy reducido en comparación con el tenis. Las apuestas globales al pádel se estiman entre 150 y 450 millones, mientras que el tenis supera los 50.000 millones de dólares. El pádel ni siquiera está disponible aún en los principales exchanges de apuestas como Betfair ni en mercados de predicción como Polymarket. El deporte está creciendo con rapidez a medida que se expande la cobertura televisiva, pero las apuestas se encuentran todavía en una fase muy incipiente”.

Puede que el pádel haya conquistado los fines de semana, pero el tenis sigue dominando el mercado de las apuestas. He aquí los motivos:

El tenis tiene superestrellas globales

A los aficionados españoles les encanta apoyar a los suyos. Cuando Rafael Nadal se retiró, muchos anticiparon que el interés por el tenis, y por apostar en este deporte, decaería. Nada de eso ocurrió. Carlos Alcaraz tomó el relevo de inmediato, mientras que Paula Badosa continúa atrayendo la atención hacia el tenis femenino.

El pádel crece a pasos agigantados, pero aún no ha generado figuras de esa magnitud. Jugadores de primer nivel como Arturo Coello, Agustín Tapia y Ale Galán son brillantes en la pista y sumamente reconocidos dentro de la comunidad de los deportes de raqueta y pala. No obstante, fuera de ese círculo, todavía no cuentan con el mismo grado de celebridad, grandes acuerdos de patrocinio ni atractivo para los apostadores del que gozan Alcaraz o Nadal. Al menos, no por ahora.

Profundidad de mercado y dominio en las apuestas en directo

Para las casas de apuestas, el tenis es un producto consolidado desde hace décadas y perfectamente asimilado. A lo largo de los años han desarrollado una amplísima variedad de mercados, desde hándicaps hasta apuestas a actuaciones individuales de jugadores (player props), y pueden ajustar las cuotas en cuestión de segundos conforme avanza un encuentro. 

Esto resulta crucial para las apuestas en directo. Por ejemplo, Entain señala que aproximadamente el 90 % de las apuestas de tenis se realizan mientras el partido se encuentra en juego.

El pádel también reúne las condiciones ideales para las apuestas en directo gracias a su dinamismo, ya que la situación puede dar un vuelco en cualquier instante. Sin embargo, su mercado de apuestas se halla en una fase embrionaria. En consecuencia, las casas de apuestas se muestran prudentes a la hora de ofrecer un abanico extenso de mercados o límites de apuesta elevados. Es previsible que amplíen su oferta a medida que los volúmenes de apuestas en el pádel aumenten y se vuelvan más estables.

Fijar los precios del pádel sigue siendo complejo

Incorporar un deporte al catálogo de apuestas exige mucho más que levantar pistas en abundancia. Las casas de apuestas necesitan flujos de datos rápidos y fiables suministrados por ojeadores a pie de pista, y el pádel sencillamente carece de esa infraestructura en los torneos de menor categoría. Además, el bajo importe medio de las apuestas dificulta que a los operadores les resulte rentable asumir el coste de una cobertura de datos tan cara en estos momentos.

A ello se suma el reto técnico de fijar las propias cuotas. Tal y como señaló Alex Kozachenko, CEO de Turbo Stars, en una reciente mesa redonda de OddsMarket Live, las casas de apuestas todavía no pueden depender exclusivamente de algoritmos automatizados para tarifar los partidos de pádel: “Si mañana comenzase un gran torneo, los modelos matemáticos no bastarían: los operadores seguirían necesitando a un trader humano experimentado para establecer y gestionar las líneas de cuotas manualmente”..

Llevando la reflexión un paso más allá, Aleksandr Kamenetskyi, Head of Sportsbook en SOFTSWISS, añadió que “yo no situaría al pádel como un competidor directo del tenis en las apuestas deportivas. Lo veo compitiendo más bien con el bádminton y otros deportes de nicho; pero, antes que nada, necesita modelos de fijación de precios fiables, un calendario de torneos homogéneo, retransmisiones en directo de calidad y una viabilidad económica sostenible. La pregunta clave es si el pádel puede ofrecer a los apostadores un producto más atractivo que las alternativas ya disponibles”.

Grandes cambios en 2027: los riesgos a los que se enfrenta el pádel

A partir de 2027, Premier Padel prevé suministrar datos oficiales en tiempo real de más de 2.400 partidos por temporada. Esto podría marcar un antes y un después para las casas de apuestas, ya que les brindaría acceso a estadísticas en directo y haría posibles las apuestas a puntos individuales y al «punto de oro» (Golden Point).

Sin embargo, una mayor oferta de apuestas acarrea también riesgos añadidos. El tenis ya ha aprendido esa lección por las malas.

  • Jugadores vulnerables: el tenis ha registrado sonados escándalos de amaño de partidos en torneos del circuito ITF, donde a los profesionales con frecuencia les cuesta ganarse la vida. El pádel podría afrontar problemas idénticos. Quienes compiten fuera del top 10 perciben ingresos relativamente modestos, lo que los expone a propuestas de manipulación de resultados y al acoso en redes sociales. Allar Luks, antiguo analista de integridad, advierte: «Los partidos en los que compiten dos jugadores son muy vulnerables a la manipulación. Las salvaguardas de integridad deben desarrollarse al mismo compás que el deporte».
  • La tecnología no lo soluciona todo: la inteligencia artificial de Sportradar monitorizará la actividad de las apuestas y detectará patrones sospechosos en el pádel. Ahora bien, la tecnología por sí sola no puede blindar a los deportistas frente a las presiones ajenas a las pistas.
  • Más apuestas no se traducen en más aficionados: las microapuestas en vivo pueden incrementar el volumen de juego, pero quien apueste 5 dólares al siguiente punto no se convertirá necesariamente en aficionado a la disciplina ni comprará una entrada para acudir a un torneo.