La prohibición total de las apuestas en línea en Brasil podría tener las horas contadas

Integrantes del Ejecutivo federal observan con creciente inquietud la posibilidad de que el magistrado Luiz Fux, del Supremo Tribunal Federal (STF), emita una medida cautelar que deje sin efecto la Medida Provisional N° 1.394/2026 y reabra legalmente la actividad del sector en el país, según reveló una columna firmada por el periodista Matheus Leitão en Metrópoles.

La impugnación del sector privado

El frente judicial fue abierto el pasado 28 de septiembre por la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL) junto al Instituto Brasileño del Juego Responsable (IBJR). Ambas entidades presentaron una solicitud formal de suspensión dentro de las acciones de inconstitucionalidad que ya tramitaban bajo la ponencia de Fux.

La ofensiva de la industria se sustenta en tres pilares argumentales:

  • Falta de presupuesto constitucional: Denuncian la ausencia de una urgencia real que justificase el recurso extraordinario a una medida provisional.
  • Inexistencia de aval técnico: Señalan que la Presidencia no aportó estudios técnicos previos para respaldar la decisión de veto total.
  • Vulneración de licencias concedidas: Cuestionan la cancelación de derechos tras haber abonado las licencias correspondientes para operar en el país durante un periodo de cinco años.

Una decisión en manos del magistrado Fux

El calendario procesal ha entrado en su fase crítica. El magistrado concedió un plazo de 72 horas a la Abogacía General de la Unión (AGU) para remitir la postura formal del Gobierno. Con la entrega de dicha respuesta prevista para este lunes, el ponente quedará habilitado para dictar sentencia en cualquier momento.

La seguridad jurídica y el pulso político

El pesimismo en el Palacio del Planalto es compartido por los propios actores del mercado. Portavoces de operadores de juego y directivos de clubes de fútbol coinciden en que el Supremo se decantará previsiblemente por suspender la medida provisional, apelando al principio fundamental de la seguridad jurídica.

En las filas gubernamentales preocupa que una cautelar desfavorable desarme la arquitectura de fiscalización desplegada en las últimas semanas. Pese al riesgo, el Ejecutivo confía en el historial del propio Fux, quien con anterioridad a la prohibición ya había fijado restricciones al acceso a las apuestas para beneficiarios del programa Bolsa Família y vetado la publicidad orientada a menores; antecedentes que en Brasilia interpretan como un reconocimiento explícito del impacto social negativo del sector.