El presidente Luiz Inácio Lula da Silva prometió erradicar las apuestas en Brasil durante un acto con artistas y líderes políticos celebrado en la Fundación Progresso, en Río de Janeiro
“Esto no es una guerra, es una decisión. Vamos a acabar con las apuestas”, aseveró el mandatario brasileño, ratificando su compromiso en repetidas ocasiones a lo largo de su intervención.
El anuncio tuvo lugar tan solo unas horas después de que Lula encabezara un encuentro en el Palacio de la Alvorada junto a sus ministros, donde evaluaron el alcance de la medida provisional dirigida a regular o restringir este sector, tal y como recoge el portal de noticia BNLData. Durante el evento, el presidente no especificó el contenido del texto legislativo ni precisó plazos para su firma.
Una parte sustancial del discurso se centró en los clubes deportivos, los cuales habían publicado días antes un manifiesto rechazando la prohibición de las apuestas; un documento que Lula aseguró no haber recibido todavía. Para argumentar su posición, el jefe de Estado evocó las cinco Copas del Mundo de la selección brasilera y los títulos mundiales obtenidos por escuadras como Santos, Flamengo, Corinthians, Internacional, Grêmio y São Paulo, destacando que todos esos logros históricos se alcanzaron “sin apuestas”.
Lula enfatizó que las hinchadas de menores recursos ya sostienen económicamente a las instituciones mediante la compra de entradas y camisetas, mientras que las casas de apuestas financian el fútbol “con el dinero de los pobres”. Asimismo, señaló que las entidades deportivas debieron haberse preparado para operar bajo el modelo corporativo tras la promulgación de la ley de Sociedades Anónimas del Fútbol (SAF).