Esta cifra supone un incremento del 74% respecto a los 52.600 millones registrados en 2023, distorsionando la competencia y generando una merma fiscal estimada en 22.000 millones de euros al aplicar la tasa media del 24% que rige en el bloque comunitario
Según un informe elaborado por Gaming Compliance International (GCI) para la Campaign for Fairer Gambling (CFG), los operadores sin licencia generaron en 2025 un volumen de ingresos brutos (Gross Gaming Revenue, GGR) de 91.600 millones de euros en la UE, lo que representa el 72% del mercado total europeo , evaluado en 128.000 millones de euros.
La investigación destaca que, en 2025, unos 121 millones de europeos estuvieron expuestos a contenidos de juego online y 88 millones entraron en contacto directo con la oferta ilegal. De los usuarios que interactuaron activamente con estos productos, el 91% del contenido que consumieron promocionaba plataformas no reguladas. Esta red se apoya en una infraestructura compuesta por 6.238 operadores y 17.501 afiliados que operan mediante redes sociales, retransmisiones deportivas no autorizadas y publicidad encubierta.
El informe atribuye este desequilibrio a la falta de una aplicación normativa transfronteriza efectiva. Ante estos datos, Derek Webb, fundador de CFG, sostiene que “Europa presenta un fallo evidente en la aplicación de la regulación», advirtiendo de que «la respuesta no reside en flexibilizar las normas ni en conceder ventajas fiscales a los operadores autorizados», e incidiendo en que «una licencia «de algún lugar» no equivale a un permiso para operar en todas partes”.
En la misma línea, Ismail Vali, presidente de GCI, subraya la complejidad del problema al decir que “para cuando se realiza la apuesta, es posible que la batalla por el cliente ya se haya perdido». Vali remarca que los seis mil operadores no regulados no constituyen casos aislados, sino que dependen de un mismo ecosistema global, concluyendo que «no se puede optimizar lo que no se mide”.