La provincia refuerza la trazabilidad financiera, el control fiscal y la prevención de ludopatía en apuestas físicas
La provincia de Buenos Aires avanza en la transformación estructural del ecosistema de juego presencial con la implementación de pagos mediante códigos QR interoperables, una medida formalizada a través de la Disposición de Firma Conjunta N° 1-DPAYFIPLYC-2026 del Instituto Provincial de Lotería y Casinos.
El nuevo marco reglamentario habilita una modalidad adicional de pago para apuestas en agencias oficiales, hipódromos y salas de juego, consolidando el proceso iniciado en 2025 con la autorización de medios electrónicos. En la práctica, el sistema permitirá a los usuarios operar mediante transferencias vinculadas a cuentas bancarias o tarjetas de débito, utilizando códigos QR bajo estándares interoperables.
La iniciativa responde a una lógica clara: reducir la dependencia del efectivo en entornos de juego y mejorar la trazabilidad de las transacciones. Cada apuesta realizada mediante este sistema quedará registrada digitalmente, facilitando el monitoreo en tiempo real y fortaleciendo los mecanismos de fiscalización.
Desde el punto de vista regulatorio, la medida se alinea con la Ley N° 27.253 y con la Resolución General 3997/2017 de la entonces AFIP, que establecen la obligatoriedad de aceptar pagos electrónicos en actividades de consumo masivo, incluyendo el entretenimiento. En este contexto, el regulador bonaerense avanza en la bancarización total del juego, un objetivo estratégico para reducir la evasión fiscal y mitigar riesgos asociados al lavado de activos.
Pero el alcance de la disposición va más allá del control tributario. La digitalización de los pagos introduce nuevas capacidades de supervisión sobre el comportamiento del jugador. Al centralizar la información transaccional, el sistema abre la puerta a herramientas más sofisticadas de prevención de ludopatía, como el establecimiento de límites de gasto o la detección temprana de patrones de riesgo.
En paralelo, la medida también busca desalentar el uso indebido de fondos provenientes de programas sociales en actividades de juego, un aspecto que ha ganado relevancia en la agenda regulatoria reciente.
A nivel operativo, la implementación quedará bajo la órbita de las áreas de Administración y Finanzas y Jurídico Legal del organismo, que deberán definir los estándares técnicos, los requisitos para operadores y los mecanismos de control. El desafío inmediato será garantizar la integración efectiva entre plataformas de pago, operadores de juego y sistemas de supervisión estatal.
Con este movimiento, Buenos Aires se suma a una tendencia más amplia en América Latina: la convergencia entre digitalización financiera y regulación del juego. En un sector históricamente intensivo en efectivo, la adopción de pagos electrónicos no solo redefine la experiencia del usuario, sino que reconfigura el modelo de control, con el dato como eje central.Todos los detalles técnicos, en este enlace.