El operativo contra el juego no autorizado en Nariño evitó la evasión de aproximadamente $284 millones en derechos de explotación.
Coljuegos ha llevado a cabo un operativo interinstitucional de control en tres establecimientos del municipio de Ipiales, Nariño, que se saldó con la incautación de 30 máquinas electrónicas tragamonedas que operaban de manera clandestina. Según las estimaciones de la entidad reguladora, la actividad de estos elementos ilegales habría omitido el pago de aproximadamente $284 millones por concepto de derechos de explotación destinables a la financiación de la salud en Colombia.
La intervención se desarrolló de forma conjunta entre Coljuegos, el concesionario SuperGiros, la Lotería de Nariño y el Grupo de Operaciones Especiales de la Policía Nacional (GOES). Respecto a las acciones de control, Marco Emilio Hincapié, presidente de Coljuegos, destacó el compromiso continuado de la entidad en el combate a las estructuras criminales que operan juegos de suerte y azar sin autorización estatal.
En el balance global de la actual administración, el titular de Coljuegos informó que en un periodo de cuatro años se han incautado un total de 12.852 elementos ilegales mediante más de 514 operativos desplegados en 24 departamentos, contando con el respaldo de entidades públicas y privadas. Asimismo, Hincapié subrayó que, durante este mismo ciclo directivo, la institución ha procedido a la destrucción de 15.644 elementos de juego no autorizados para impedir su reincorporación a las redes organizadas.
Los 30 elementos retirados durante la intervención en Ipiales quedarán sujetos a un proceso administrativo sancionatorio previo a su destrucción definitiva por parte del regulador. Cabe recordar que la operación de juegos de suerte y azar sin la debida autorización constituye un delito tipificado en el artículo 312 del Código Penal colombiano, el cual contempla sanciones económicas de hasta 100 salarios mínimos legales mensuales vigentes por cada máquina decomisada.