El proveedor de datos de este deporte ingresa como miembro asociado para blindar los mercados regulados mediante análisis predictivo y cooperación
Oval, el proveedor de datos del sector del rugby, ha formalizado su ingreso en la International Betting Integrity Association (IBIA) como miembro asociado.
Esta alianza estratégica prevé estrechar la colaboración entre el análisis analítico de este deporte y la monitorización de la integridad en las apuestas, garantizando la protección tanto de las competiciones profesionales como de los mercados de apuestas regulados a nivel global.
Con su integración en esta red global, Oval aportará su profunda experiencia en la recopilación de métricas, el análisis avanzado y la generación de predicciones impulsadas por el aprendizaje automático.
Esta tecnología, que da soporte a una amplia red de actores que incluye a titulares de derechos, equipos, canales de retransmisión y a la propia industria del juego, permitirá a la asociación enriquecer la base de inteligencia de su Plataforma Global de Monitorización y Alertas (Global MAP).
De este modo, se potencia el modelo colaborativo de la entidad, uniendo fuerzas con operadores, reguladores, organismos deportivos y socios tecnológicos para identificar y mitigar de manera eficiente cualquier actividad o patrón de apuestas sospechoso.
James Tozer, cofundador de Oval, ha destacado que la decisión de unirse a la organización internacional refleja la firme convicción de la empresa sobre el valor de los datos cualitativos y la cooperación sectorial para sostener un ecosistema de rugby completamente transparente.
En esta línea, el directivo remarcó el compromiso de la firma por aportar toda su experiencia en fijación de precios y estadísticas para respaldar los esfuerzos generales de integridad.
Por su parte, Khalid Ali, director ejecutivo de IBIA, celebró la llegada del nuevo socio enfatizando que la información especializada en disciplinas concretas como el rugby desempeña un papel de apoyo vital para comprender a fondo los entornos deportivos y transaccionales, maximizando así la capacidad de la organización para detectar y abortar conductas ilícitas.
La magnitud y relevancia de esta labor de control se refleja claramente en la capacidad operativa de IBIA, un organismo que anualmente supervisa de cerca más de 1,5 millones de eventos correspondientes a más de ochenta disciplinas deportivas diferentes.
La inteligencia operativa que aportan miembros e instituciones asociadas resulta determinante para respaldar las posteriores investigaciones de las autoridades y fuerzas del orden.
A lo largo del año 2025, la información suministrada por IBIA fue crucial para probar la corrupción en 54 partidos. Esto derivó en sanciones disciplinarias a 24 jugadores, equipos y árbitros de cinco deportes, un esfuerzo de vigilancia continua.